FROSTBITE
IKIGAI
IKIGAI
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Los japoneses siempre han valorado el pescado fresco, pero sus aguas costeras carecen de un suministro abundante. Como resultado, los pescadores comenzaron a construir barcos más grandes para aventurarse más lejos en el mar. Sin embargo, cuanto más tiempo permanecían en el mar, menos fresco estaba el pescado cuando regresaban. Para conservar el pescado, instalaron cámaras frigoríficas en sus barcos, lo que les permitió viajar más lejos, pero los consumidores japoneses todavía podían notar la diferencia entre el pescado fresco y el congelado y no estaban dispuestos a pagar mucho por este último. Los pescadores introdujeron peceras en sus barcos, manteniendo a los peces vivos durante el viaje de regreso. Sin embargo, el espacio reducido hizo que los peces se volvieran lentos y, aunque todavía estaban vivos, su sabor no era el mismo que el del pescado recién capturado. La solución fue sorprendente y efectiva: introdujeron un pequeño tiburón en las peceras. Mientras que algunos peces fueron comidos, los peces restantes se mantuvieron alerta y activos, lo que resultó en un sabor más fresco cuando llegaron a la orilla. Esta historia enseña una valiosa lección sobre cómo los desafíos pueden mantenernos alerta. Así como los peces se mantuvieron alerta gracias al tiburón, nosotros también necesitamos desafíos para mantenernos motivados y comprometidos. Una vez que alcanzamos nuestras metas (ya sea conseguir un gran trabajo, encontrar la pareja perfecta o ganar la lotería), nuestro entusiasmo tiende a disminuir. Sin desafíos, corremos el riesgo de perder nuestro impulso. L. Ronald Hubbard observó una vez que las personas solo hacen esfuerzos extraordinarios cuando están impulsadas por la ambición. De manera similar, superar obstáculos nos da energía y entusiasmo, haciéndonos sentir más vivos. Los problemas, como el tiburón en el tanque, no deben evitarse, sino aceptarse. Enfrentar desafíos, aprender de ellos y mantenerse activos nos permite crecer y lograr más en la vida. Así que, ¡lanza un "tiburón" a tu vida y observa lo que puedes lograr cuando te mantienes activo y comprometido! Esta filosofía japonesa del Ikigai me inspiró a trabajar en esta pieza.
Lanza un tiburón a tu cerebro y verás lo que puedes lograr.




